Escuela Mercantilismo


DEFINICION
El mercantilismo es un conjunto de ideas económicas que considera que la prosperidad de una nación-estado depende del capital que pueda tener, y que el volumen global de comercio mundial es inalterable. Fue un periodo intervencionista entre el feudalismo y el liberalismo. El termino mercantilismo se aplica frecuentemente al entorno intelectual e institucional que acompañó al ascenso de la nación- estado.  El capital, que está representado por los metales preciosos que el estado tiene en su poder, se incrementa sobre todo mediante una balanza comercial positiva con otras naciones (o, lo que es lo mismo, que las exportaciones sean superiores a las importaciones). El mercantilismo sugiere que el gobierno dirigente de una nación debería buscar la consecución de esos objetivos mediante una política proteccionista sobre su economía, favoreciendo la exportación y desfavoreciendo la importación, sobre todo mediante la imposición de aranceles. La política económica basada en estas ideas a veces recibe el nombre de sistema mercantilista.
ORIGEN
El mercantilismo fue la teoría predominante a lo largo de toda la Edad Moderna (desde el siglo XVI hasta el XVIII), época que aproximadamente indica el surgimiento de la idea del Estado Nación y la formación económico social conocida como Antiguo Régimen en Europa Occidental.
Muchos mercantilistas eran comerciantes y otros solo se adhirieron a la causa de sus propios intereses. Fue un credo compartido por Inglaterra, Holanda, España, Alemania, Francia y Escandinavia.
En Francia, el mercantilismo nace a principios del Siglo XVI, poco tiempo después del reforzamiento de la monarquía. En 1539, un real decreto prohíbe la importación de mercancías textiles de lana provenientes de España y de una parte de Flandes. El año siguiente se imponen restricciones a la exportación de oro.
En Inglaterra, el mercantilismo alcanza su apogeo durante el periodo llamado del Long Parliament (1640–1660). Las políticas mercantilistas también se aplicaron durante los periodos Tudor y Estuardo, especialmente con Robert Walpole como principal partidario. El control del gobierno sobre la economía doméstica era menor que en el resto de Europa, debido a la tradición de la Common law y el progresivo poder del parlamento.
Los monopolios controlados por el estado se habían extendido, especialmente antes de la primera revolución inglesa, a pesar de que a menudo eran cuestionados. Los autores mercantilistas ingleses estaban divididos acerca de la necesidad de control de la economía interior. El mercantilismo inglés adoptó sobre todo forma de control del comercio internacional.
En España la revolución de los precios que afectó a toda Europa desde el siglo XVI, tuvo su origen en la llegada a España de las remesas anuales de metales preciosos que traía la flota de Indias, con lo que la reflexión sobre sus causas y posibles soluciones produjo el primer pensamiento económico digno de tal nombre. A ello se sumaba la tradición de peticiones de orden económico en las Cortes, tanto las castellanas como las de los reinos de la Corona de Aragón. Castilla, desde la Baja Edad Media había presenciado un enfrentamiento entre los intereses vinculados a la exportación de la lana (la aristocrática Mesta, y la alta burguesía de mercaderes de Burgos, las ferias y puertos conectados con Flandes) y los vinculados a la producción interna de paños (la baja burguesía y el patriciado urbano de las ciudades centrales, como Segovia y Toledo), que se expresaron en las guerras civiles de los Trastamara e incluso la de las Comunidades.
ANTECEDENTES
Los pensadores mercantilistas preconizan el desarrollo económico por medio del enriquecimiento de las naciones gracias al comercio exterior, lo que permite encontrar salida a los excedentes de la producción. El Estado adquiere un papel primordial en el desarrollo de la riqueza nacional, al adoptar políticas proteccionistas, y en particular estableciendo barreras arancelarias y medidas de apoyo a la exportación.
La doctrina mercantilista en sí misma hacía imposible que existiese una teoría general económica. Los mercantilistas veían el sistema económico como un juego de suma cero, en donde la ganancia de una de las partes suponía la pérdida de otra, o siguiendo la famosa máxima de Jean Bodin "no hay nada que alguien gane que otro no pierda" (Los Seis libros de la República). Por tanto, cualquier sistema de políticas que beneficiasen a un grupo por definición también harían daño a otro u otros, y no existía la posibilidad de que la economía fuese empleada para maximizar la riqueza común, o el bien común.
El mercantilismo es, por tanto, una doctrina o política económica que aparece en un periodo intervencionista y describe un credo económico que prevaleció en la época de nacimiento del capitalismo, antes de la Revolución industrial.
Derivado de la expansión militar europea y del incipiente desarrollo manufacturero, como complemento de la producción clásica de la agricultura, el mercantilismo incrementó notablemente el comercio internacional. Los mercantilistas fueron los primeros en identificar la importancia monetaria y política de éste.
El mercantilismo se desarrolló en una época en la que la economía europea estaba en transición del feudalismo al capitalismo. Las monarquías feudales medievales estaban siendo reemplazadas por las nuevas naciones estado centralizadas, en forma de monarquías absolutas o (en Inglaterra y Holanda) parlamentarias. Los cambios tecnológicos en la navegación y el crecimiento de los núcleos urbanos también contribuyeron decisivamente al rápido incremento del comercio internacional. El mercantilismo se enfocaba en cómo este comercio podía ayudar mejor a los estados.
APORTES TEORICOS
  • No es la gran cantidad de oro y plata lo que constituye la verdadera riqueza de un Estado, ya que en el mundo hay Países muy grandes que cuentan con abundancia de oro y plata, y que no se encuentran más cómodos, ni son más felices […]. La verdadera riqueza de un Reino consiste en la abundancia de las Mercancías, cuyo uso es tan necesario para el sostenimiento de la vida de los hombres, que no pueden pasarse de ellas".
  • En la obra The Circle of Commerce (El círculo del comercio, 1623), Edward Misselden desarrolló un concepto de balanza comercial expresado en términos de débitos y créditos:
La idea mercantilista de "balanza de comercio multilateral" corresponde a la actual noción de "balanza de pagos" y se compone de cinco cuentas:
   1. Cuenta corriente (balanza comercial)
         1.1. Mercancías (A)
         1.2. Invisibles (fletes, seguros, etc.) (A)
   2. Cuentas de capital
        2. 1. A corto Plazo (C)
         2.2. A largo plazo (A)
   3. Transferencias unilaterales (donaciones, ayuda militar, etc.) (A)
   4. Oro (C)
   5. Errores y Omisiones
  • Intereses por el mundo real: las cosas materiales se convirtieron en el fin de la atividad humana.
  • Objetivo social general: poder del estado.
  • Las condiciones nacionales en la economía mercantilista típica se componía de regulación detallada en algunos sectores de la economía, poca o ninguna regulación en otros, impuestos y subsidios en el caso de algunas industrias y entrada restringida en muchos mercados.
  • Los monopolios legales en forma de privilegios y patentes fueron comunes en el mercantilismo. Un privilegio garantizaba los derechos exclusivos de comercio a un comerciante particular o a una sociedad de comerciante. A veces dichos privilegios incluían subsidios masivos del rey.
  • Los intereses de la clase mercantil adinerada y de la aristocracia confluyeron en la cuestión de las políticas nacionales relativas al trabajo y a los salarios.
  • La política económica interna que defiende el mercantilismo estaba todavía más fragmentada que la internacional. Mientras que Adam Smith presentaba un mercantilismo que apoyaba el control estricto de la economía, muchos mercantilistas no se identificaban con tales ideas. Durante los comienzos de la era moderna estaba a la orden del día el uso de las patentes reales y la imposición gubernamental de monopolios. Algunos mercantilistas los apoyaban, pero otros veían la corrupción e ineficiencia de esos sistemas.
  • Uno de los elementos en los que los mercantilistas estaban de acuerdo era la opresión económica de los trabajadores. Los asalariados y los granjeros debían vivir en los "márgenes de subsistencia". El objetivo era maximizar la producción, sin ningún tipo de atención sobre el consumo. El hecho de que las clases más bajas tuvieran más dinero, tiempo libre, o educación se veía como un problema que degeneraría en pocas ganas de trabajar, dañando la economía del país.
UBICACIÓN ESPACIAL
El concepto de mercantilismo se define a partir de los grandes descubrimientos geográficos, consecuencia de la apertura de las rutas comerciales marítimas por los portugueses entre el siglo XV y 1500 (fecha del descubrimiento de Brasil) y la consolidada corriente inagotable del metal precioso (oro y plata principalmente) llevado desde los territorios nuevos a Europa, en particular después del establecimiento de los virreinatos de Nueva España y de Perú, por los castellanos.
Íntimamente conectado a la emergencia del Estado-nación moderno y basado en la existencia del binomio "metrópoli – colonias", el mercantilismo asumió formas nacionales, de las cuales pueden citarse, en orden cronológico: Portugal, España, Inglaterra, Holanda, Francia, Dinamarca y Suecia durante los siglos XVI, XVII y XVIII. En esta época, el mercantilismo evoluciona de tal manera que genera un estudio apropiado y se traduce como una actividad económica, a tal grado que se habla de políticas y normas económicas.
APLICABILIDAD DE SUS IDEAS
El pensamiento mercantilista se puede sintetizar a través de las nueve reglas de Von Hornick:
   1. Que cada pulgada del suelo de un país se utilice para la agricultura, la minería o las manufacturas.
   2. Que todas las materias primas que se encuentren en un país se utilicen en las manufacturas nacionales, porque los bienes acabados tienen un valor mayor que las materias primas
   3. Que se fomente una población grande y trabajadora.
   4. Que se prohíban todas las exportaciones de oro y plata y que todo el dinero nacional se mantenga en circulación.
   5. Que se obstaculicen tanto cuanto sea posible todas las importaciones de bienes extranjeros
   6. Que donde sean indispensables determinadas importaciones deban obtenerse de primera mano, a cambio de otros bienes nacionales, y no de oro y plata.
   7. Que en la medida que sea posible las importaciones se limiten a las primeras materias que puedan acabarse en el país.
   8. Que se busquen constantemente las oportunidades para vender el excedente de manufacturas de un país a los extranjeros, en la medida necesaria, a cambio de oro y plata.
   9. Que no se permita ninguna importación si los bienes que se importan existen de modo suficiente y adecuado en el país.


PRINCIPALES REPRESENTANTES

MARTÍN DE AZPILICUETA JAUREGUÍZAR
Nacio en Barásoain (Navarra), 13 de diciembre de 1492 – murió en Roma, 21 de junio de 1586.. Uno de los más importantes intelectuales de su tiempo.
Nació en el seno de una familia agramontesa de origen baztanés. Hijo de Martín de Azpilcueta y de María de Jaureguízar, oriundos de los palacios de sus apellidos situados en el valle de Baztán.
En 1509 inicia estudios de Filosofía y Teología en la Universidad de Alcalá, fundada entonces por el cardenal Cisneros, donde permaneció durante 4 años. Graduado en ambas ciencias, cursó después Derecho Canónico en la universidad de Toulouse, la más famosa en aquel tiempo para el estudio de esta disciplina. Obtuvo la cátedra de Cánones de dicha universidad a la edad de 26 años, impartiendo clases en dicha universidad, así como en la de Cahors.
Durante su estancia en Toulouse se ordenó sacerdote, regresando a Navarra en 1523, a pesar de las ofertas recibidas para permanecer en dicha universidad.
En compañía del prior de Roncesvalles pasó a la universidad de Salamanca en 1524. Estando en Salamanca, y aún antes de obtener en ella cátedra alguna, fue promovido por Carlos V a una plaza en el Consejo Real de Navarra y le concedió también una canonjía en la catedral de Pamplona, aunque rehusó ambos cargos.
Fue catedrático en Salamanca durante de catorce años, en el transcurso de los cuales asistió en cierta ocasión a escucharle el emperador Carlos V, ante el cual disertó acerca del origen democrático del poder. Formó discípulos, entre los que se cuentan Diego de Covarrubias (1512-1577), el jurisconsulto portugués Arias Pinelo, Francisco Sarmiento y Pedro Deza (1526-1600)
Por orden del emperador pasó a la Universidad de Coímbra (Portugal), recién fundada por los monarcas portugueses. Una vez allí, el rey Juan III le concedió en 1538 la cátedra de Prima de Cánones y una renta anual de ochocientos cincuenta ducados, además de una chantría en la catedral de aquella ciudad.
Durante su estancia en Coimbra, además de su actividad docente, ejerció influencia en la vida pública portuguesa como consejero y confesor de personalidades ilustres. Fue consultado acerca de diversos asuntos por los tribunales de la Inquisición y se le quiso dar un obispado, lo cual rehusó. Y después de dieciséis años de docencia en aquella Universidad, determinó abandonar aquel reino para emplearse en el estudio y en las tareas necesarias para la publicación de sus obras.
Después de jubilarse en 1555, regresó a Navarra para acoger a tres sobrinas suyas huérfanas. En su viaje se detuvo en Valladolid, donde la princesa regente Juana le encargó la visita de dos monasterios. Uno de ellos era el de San Isidoro de León, que ya había visitado veinte años atrás. En esta ocasión se le encomendó dar solución a las diferencias que los religiosos del monasterio tenían con su abad, cumpliendo dicho cometido con gran prudencia.
Ya anciano, en 1577, fue enviado por Felipe II a Roma, donde permanecería hasta su muerte, para encargarse de la defensa del también navarro Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo y cardenal primado de España, acusado de herejía ante el tribunal de la Inquisición. Concluido el largo y complejo proceso durante el pontificado del papa Pío V, y gracias a la brillante defensa del Doctor Navarrus, Carranza, que iba a morir poco después de conocer la sentencia, fue al fin absuelto de los cargos que se le imputaban.
Junto con el trabajo que requería la defensa del arzobispo de Toledo, y la edición en latín de muchas de sus obras, ingresó como consultor en el Supremo Tribunal de la Penitenciaría, a propuesta de Pío V y de Carlos Borromeo. Fue también muy estimado por los pontífices Gregorio XIII y Sixto V, quienes acudieron con frecuencia a Martín de Azpilcueta en busca de consejo acerca de materias muy diversas.
Una vez fallecido, conforme a su voluntad, fue sepultado en la iglesia de San Antonio de los Portugueses de dicha ciudad.
Escritos
Las principales obras de Martín de Azpilcueta, muy estimadas por teólogos y canonistas de todos los tiempos, son:
    * Manual de Confesores y Penitentes, publicado en Coimbra en 1553, obra que fue numerosas veces reproducida tanto en castellano como en latín. En 1569, aparecieron unas "Additiones al Manual"
    * De Usuras y Simonía, en las que el autor justifica la licitud de los préstamos con interés (1569, acompañanado a las "Additiones al Manual").
    * Tratado sobre las rentas de los beneficios eclesiásticos, "De redditibus beneficiorum Ecclesiaticorum...", que alcanzó numerosas ediciones a partir de su primera publicación en Valladolid (1566).
    * Comentario Resolutorio de Cambios.
    * Enajenación de las Cosas Eclesiásticas.
    * Comentario sobre los expolios de los clérigos.
    * Cuatro Comentarios de Regulares.
    * Tratado de las Horas Canónicas y de Oración.
    * Tratados del Rosario.
    * Silencio en el Oficio Divino.
    * Capitulo Inter Verba.
    * Capitulo Humanae Aures,
    * Tractatus de Finibus Humanorum Actuum,
    * Tratado de Penitencia,
    * Tratado de Indulgencias y Jubileo,
    * De Rescriptis,
    * Tratado de Juditiis, etc.
Sus obras completas se publicaron en Venecia (1598) bajo el título de "Compendium horum omnium Navarri operum".
Contribuciones a la Economia
Considerado a la vez como teólogo, jurisconsulto y economista. Autor de numerosos ensayos. Perteneció a la llamada Escuela de Salamanca junto con otros jesuitas, dominicos y franciscanos, muy anteriores a los fundadores de la Economía Clásica (Gran Bretaña, siglo XVIII, Adam Smith y sus seguidores, entre otros), que se tienen generalmente como iniciadores de la economía moderna, sin serlo.
Se ocupó de los efectos económicos de la llegada de metales preciosos de América, siendo precursor de la teoría cuantitativa del dinero; hizo notar la diferencia existente entre la capacidad adquisitiva del dinero en los distintos países según la abundancia o escasez de metales preciosos que hubiera en ellos. Define lo que se llamó la teoría del valor-escasez en los siguientes términos: "Toda mercancía se hace más cara cuando su demanda es más fuerte y su oferta escasea".
También hizo una de las primeras exposiciones del concepto de la preferencia temporal, es decir, que a igualdad de circunstancias, los bienes presentes siempre se valorarán más que los bienes futuros. Esta idea está en la base del concepto de interés de la Escuela Austríaca, que lo considera uno de sus precursores. Defendió la licitud del cobro de intereses en préstamos, contra el criterio de la iglesia católica de entonces.

TOMÁS DE MERCADO O.P.
Nació en Sevilla, España, 1523 o 1530 — murió en México, 1575. Economista de la Escuela de Salamanca y teólogo dominico. Natural de Sevilla, se marchó muy joven a México, donde tomó el hábito de la Orden de Santo Domingo. Estudió allí, llegando a ser prior del convento de la capital. Regresó a España para completar sus estudios en Salamanca. Residió algún tiempo en Sevilla, y murió el año 1575 en el mar, de retorno a México.
Escritos
Sus estudios estuvieron fuertemente marcados por: Vives, Porfirio, Pedro Hispano y, por supuesto, por Santo Tomás y Aristóteles. La lectura de este último la hizo de un modo más directo de lo que se había hecho hasta entonces. Este reestudio de los clásicos, quitando o dejando en segundo plano el sinnúmero de comentarios posteriores, es rasgo definitorio del renacimiento.
    * "Tratos y contratos de mercaderes y tratantes" (Salamanca, 1569)
    * "Suma de tratos y contratos" (Sevilla, 1571) esta es una reedición del anterior con algunos matices novedosos.
Se publican diversas ediciones en el siglo XVI y su primera traducción al italiano es en 1571. Es citado por Juan de Lugo en el siglo XVII.

Contribuciones a la Economía
En sus escritos define la Teoría Cuantitativa del dinero, estudiando el efecto que tenía la importación de metales americanos en los precios de España y Europa.
Define brillantemente el Precio Justo o Precio de Mercado:
Es el que corre de contado públicamente y se usa esta semana y esta hora, como dicen la plaza, no habiendo en ello fuerza ni engaño, aunque es más variable según la experiencia enseña, que el viento.
Si bien es cierto que este personaje no es un renacentista, sí es un innovador dentro del sistema escolástico, que trata de poner en claro los conocimientos encerrados en conceptos tan oscuros que tantos y tantos dialécticos se ocuparon en llenar con alambicadas palabras.
El instrumento que tomaría para combatir tanta verborrea fue el más preciado para la escolástica, el que más tiempo de estudio tomaba en los alumnos, esto es: la dialéctica.
Valorando la dialéctica para la mejor obtención de conocimiento, aquí se muestra la influencia de Pedro Hispano, quien decía en la summalae logicales:
La dialéctica es el arte de las artes y la ciencia de las ciencias porque tiene el camino para llegar al principio de todos los métodos. En efecto, solamente la dialéctica puede discutir con probabilidad los principios de todas las artes y, por lo tanto, la dialéctica debe estar en primer término en el aprendizaje de las ciencias.
Derivado de esto, se pueden señalar tres puntos en el pensamiento de Tomás de Mercado sobre lo dicho:
   1. Afirma con Pedro Hispano que la dialéctica es ciencia de ciencias y arte de artes, pero añade que esto es así porque se ocupa en exponer la naturaleza de la definición, de la división y de la argumentación.
   2. La dialéctica es la primera de las ciencias que se aprende.
   3. El estudio de la dialéctica ha de empezarse con el término.
Con tal estima hacia la dialéctica, que según Aristóteles es la lógica de las cosas probables y según los estoicos y escolásticos es igual a la lógica, decide hacer de ésta algo más inteligible, de modo que se dé un vistazo general cuando apenas se empieza su estudio, para hacerlo con más detenimiento en etapas posteriores. Para hacer esto consideraba necesario dejar las palabras oscuras y abigarradas, para escribir de modo más libre. Ya no vemos la estructura férrea en él, se puede decir que incluso es desordenado, aun cuando se trata de lógica.
En 1569, por encargo de los mercaderes de Sevilla publica en Salamanca Tratos y contratos de mercaderes y tratantes, que se reeditaría en 1571 en Sevilla bajo el nombre de Suma de tratos y contratos nombre por el que fue más conocida. En esta obra reflexiona sobre el fundamento del interés alabando los usos éticos del mismo frente a la interpretación restrictiva de la Iglesia católica que lo tenía como usura, y plantea y profundiza en la teoría cuantitativa del dinero a partir de la tradición de la Escuela de Salamanca, en especial en lo tocante a la circulación internacional de divisas.

WILLIAM PETTY
Nació el26 de mayo de 1623- Londres, murió el 16 de diciembre 1687) fue un filósofo, médico, economista y estadístico inglés.
Petty estudió medicina en las universidades de Leiden, París y Oxford. Petty tuvo extensas propiedades en Irlanda debido a su asociación con Oliver Cromwell y la Mancomunidad (Commonwealth). Fue por un tiempo breve miembro del Parlamento inglés. Durante su vida fue un científico, inventor, empresario, y uno de los miembro fundadores de la Royal Society. Le fue concedido el título de sir en 1661. Fue bisabuelo de William Petty Fitzmaurice.
Es mejor conocido por sus escritos de historia económica y estadística previos al trabajo de Adam Smith. Sus trabajos más famosos son los de tipo demográfico, Aritmética política y títulos similares, en los se trata del primer intento de entender las relaciones entre la población y la economía. Fue creador del termino pleno empleo y formulador de la Ley de Petty.
Contribuciones a la economía
Consideraba que las funciones estatales debían comprender, además de las tradicionales (defensa, justicia, etc.), tres funciones adicionales: sostenimiento de las escuelas y colegios; financiamiento de los orfelinatos y cuidado de los necesitados; y, finalmente, mantenimiento de los caminos, corrientes navegables, puentes y puertos. No obstante enrolarse en el Mercantilismo, su cita favorita, el aristotélico "el mundo rechaza el ser mal gobernado", anunciaba la aparición de las ideas liberales. Como fórmula básica para el establecimiento de impuestos, Petty aducía que los hombres debían contribuir para el Estado según la participación y el interés que tuvieran en la "paz pública", es decir, conforme a sus "posesiones o riquezas". Consideraba, sin embargo, que la gente era remisa a pagar impuestos (por escasez de moneda, inconveniencia de la época de pago, inequidad, o porque se suponía que el soberano pedía más de lo que necesitaba, y que su finalidad era el esplendor superfluo de éste y su corte, etc.). Sostenía que los impuestos no debían ser tan altos como para reducir los fondos que eran menester para mantener el comercio de la nación; no eran perjudiciales en tanto se los invirtiera en productos nacionales (entendiendo que los impuestos volvían directamente al pueblo). Le parecía que eran esencialmente justos los impuestos sobre el consumo (que cada persona pagara impuestos en proporción a lo que disfrutaba o a sus gastos), y que fomentando la frugalidad se incrementaría la riqueza de la nación. Los impuestos sobre las importaciones y las exportaciones debían aplicarse de modo razonable y en cierta medida selectivamente (aplicar un derecho de importación alto sobre los bienes fabricados en Inglaterra); había que cobrar impuestos muy reducidos o no cobrar tributos sobre las materias primas necesarias para las industrias inglesas. Los impuestos sobre la exportación nunca debían exceder del punto en que elevaran el costo del producto por encima del propio exigido por los competidores de otras naciones. Se oponía a otros tipos menores de impuestos (sobre los monopolios, porque fomentaban su creación; sobre las loterías, pues afirmaba que si la lotería debía ser explotada, correspondía que lo fuera por el Estado, y no por los intereses privados, etc.). Su trabajo ha constituido el primer tratamiento sistemático de tributación'.[2] '
Escritos
    * A Treatise of Taxes and Contributions (1662)
    * Verbum Sapienti or an Account of the Wealth and Expences of England, and the Method of raising Taxes in the most Equal Manner (1665, publicada en 1691)
    * Anatomía política de Irlanda (Political Anatomy of Ireland) (1671-1672, publicado en 1691);
    * La Aritmética política (Political Arithmetick or a Discourse concerning the Extent and Value of Lands, People, Buildings,... etc. As the same relates... to the Territories of ... Great Britain,... Holland, Zealand, and France) (escrito aprox. 1672-1676, publicado 1690);
    * Quantulumcunque Concerning Money (1682, publicado 1695);
    * Another Essay in Political Arithmetick concerning the Growth of the City of London (1682, publicado 1683);
    * Observations (and further Observation) upon the Dublin Bills of Mortality (1683 y segunda edición 1686);
    * Two Essays in Political Arithmetick concerning London and Paris (1687);
    * Observations upon the Cities of London and Rome (1687);
    * Five Essays in Political Arithmetick (1687); y
    * A Treatise of Ireland (escrito en 1687, publicado en 1899)

JUAN BODINO
Francés: Jean Bodin nacio en Angers, 1529/30 – murió en Laon, 1596, fue un destacado intelectual francés que desarrolló sus ideas en los campos de la filosofía, el derecho, la ciencia política y la economía. Sus aportes a la teoría del Estado, en particular mediante el concepto de soberanía, han sido de gran importancia para la modernidad y conservan en gran medida su valor.
Bodin nació en una familia burguesa. En su juventud recibió formación en los claustros de los carmelitas en Angers. En París, siguió cursos en la Universidad y en el Collège de France, impregnándose de la escolástica medieval y del humanismo renacentista. A partir de 1549 fue liberado de los votos monacales. Estudió y enseñó derecho romano en la Universidad de Toulouse durante la década de 1550.
Volvió a París en 1561, en una época en que comienzan las guerras de religión. Bodin no es ajeno a su época, y habiendo sido monje carmelita, se sintió atraído por las enseñanzas rabínicas, así como por la corriente reformada de Juan Calvino.
En París ejerció como abogado y como miembro del Parlamento de París (tribunal superior de justicia).
A partir de 1566 comenzó a dedicarse a los temas que marcarán su pensamiento: la filosofía de la historia, la filosofía del Estado y la Economía.
Asentado en Laon, ejerciendo como procurador, murió de peste en 1596.
Contribuciones a la Economía
El pensamiento de Bodin se proyecta al menos en dos direcciones:
Pensamiento político
Jean Bodin escribe y piensa en el contexto de las guerras de religión entre calvinistas (hugonotes) y católicos en la Francia del XVI. Afirma que el origen de la autoridad está en el pacto que se da entre las diversas familias que componen las élites de una sociedad, que deberían ponerse de acuerdo en una persona o institución para que ejerza la autoridad y gobierne. Por ello, el poder político debiera ser el resultado de un pacto, pero una vez concretado ese pacto, la persona que ostente la autoridad deberá tener todo el poder y ha de ser obedecida por todos.
Para Bodin, Dios es el fundamento de la razón humana y de la naturaleza humana. Y luego los Hombres se ponen de acuerdo para buscar una autoridad. Por ello el Estado no ha de estar determinado por la Iglesia, pero sí ha de respetarla.
Existen diversas formas posibles de gobierno, teniendo en cuenta dónde se concentra la soberanía:
a) En la democracia el pueblo como cuerpo posee el poder soberano. b) En la aristocracia la soberanía es poseída por una menor parte de dicho cuerpo. c) En la monarquía la soberanía se concentra en una persona.
Pensamiento económico
Su primer texto sobre teoría monetaria fue una respuesta a Monsieur de Malestroit, quien había pretendido negar la subida de los precios a largo plazo. En su escrito, Bodin sostiene que los precios suben debido a diferentes causas, la principal de las cuales es el aumento de las cantidades existentes de oro y plata (señalando, además, la influencia de los monopolios y otras causas)
Publicado en 1568, el texto tuvo gran influencia en Europa. Por largo tiempo fue considerado como la primera exposición de una teoría cuantitativa del dinero. Pero esa impresión ha sido cuestionada tras el descubrimiento reciente de una construcción científica anterior sobre esta materia, elaborada por pensadores de la Escuela de Salamanca (en concreto, por Martín de Azpilcueta), quienes habían descrito ya los efectos inflacionistas de la masiva importación de metales. Algunos sostienen que es probable que Bodino haya conocido las ideas de aquella escuela española (y señalan, en particular, que había coincidido con Martín de Azpilcueta en la Universidad de Toulouse).
En "Los seis libros de la República" (en el sexto, en particular), Bodin hace una exposición de principios económicos mercantilistas, abogando por el establecimiento de limitaciones a la salida de materias primas y a la importación de manufacturas no imprescindibles. Sin embargo, defiende el comercio internacional, sosteniendo que el beneficio de uno no supone necesariamente pérdida para otro.
Escritos
    * (Methodus ad facilem historiarum cognitionem, 1566)
    * Paradoxes de M. de Malestroit touchant le fait des monnaies et l'enrichissement de toutes choses (1568)
    * Los seis libros de la República (Les six livres de la République, 1576)
    * Démonomanie des sorciers (1580)
    * "Iuris universi distributio", 1580.
    * Le théâtre de la nature universelle (1596)
    * "Colloquium Heptaplomeres de rerum sublimium arcanis abditis", o Coloquio de los siete sabios sobre arcanos relativos a cuestiones últimas (inédito hasta 1857, ed. de L. Noack)